comporta. Nada de esto se configura; está aquí porque explica cosas que si no parecen rarezas.
A.9.1 El foco vuelve solo
El campo de escaneo recupera el foco al entrar en la pantalla, tras cada lectura y tras cada línea confirmada. Por eso no hay que tocar la pantalla entre disparo y disparo.
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Si tocas otro campo, no se te quita de debajo: un campo enfocado a propósito manda sobre el automatismo.
A.9.2 El teclado en pantalla
El teclado del sistema sale sólo donde se teclea a mano, que es el campo de cantidad. En el de escaneo no aparece nunca por sí solo.
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| Campo | Teclado | Por qué |
|---|---|---|
| Escaneo | No sale | Ahí escribe el lector. Con el auto-foco, el teclado saltaba tras cada lectura y tapaba media lista justo cuando hay que comprobarla. Sale en cuanto se toca el campo, que es la única señal fiable de que alguien quiere escribir. |
| Cantidad | Sí, numérico | Son los únicos campos que se teclean de verdad. Con coma si la unidad admite decimales, sin ella si no. |
Dos detalles que sólo se ven en un móvil de verdad:
- El teclado no se cierra al saltar de un campo a otro. El navegador sólo lo repliega cuando el foco sale a algo que no es un campo de texto. Como esta pantalla se auto-enfoca, el teclado parecía «volver a salir» cuando en realidad nunca se había ido.
- En la app nativa el teclado lo gobierna el sistema, no el campo: hay que pedirle expresamente que se repliegue.
A.9.3 Cómo distingue el lector de una persona
Un lector keyboard-wedge «teclea» el código entero en unos pocos milisegundos por carácter; una persona tarda cientos. Midiendo esa diferencia, la app lanza la búsqueda sola en cuanto acaba la ráfaga —el Enter que no todos los lectores mandan— y, a quien teclea a mano, en vez de buscar su texto como código de barras, le enseña los artículos que encajan (ver 6.1).
| Señal | Plazo |
|---|---|
| Pulsaciones a menos de 40 ms | Es el lector: busca a los 120 ms de la última. |
| Un hueco humano entre pulsaciones | Es una persona: no busca el código. A los 200 ms enseña los artículos que encajan con lo escrito. |
| Enter | Busca inmediatamente, venga de donde venga. |
Basta un hueco humano para descartar el lector, y ya no se vuelve atrás: quien teclea puede encadenar dos dígitos rápidos sin que por eso se le corte la entrada.
A.9.4 Códigos que caen donde no deben
Con la ficha abierta, disparar al artículo siguiente mete el código en el campo de cantidad. La app lo desvía:
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- Una cantidad son cinco cifras como mucho. De seis en adelante es un código.
- Con coma o punto, nunca: un peso —
17,344008— no es un código de barras. - Si el código desviado es un lote de la ficha abierta, salta a su fila. No se cambia de artículo y no se pierde nada.
- Si es otro artículo, se busca y se avisa: «Has escaneado otro código: … se ha quedado sin contar».
A.9.5 Vibración y pitido
El operario escanea mirando la estantería, no la tablet: un cambio de color en un campo es feedback invisible en la práctica. Cada resultado suena y vibra distinto.
| Resultado | Vibración | Pitido |
|---|---|---|
| Encontrado | Corta | Agudo y breve |
| No encontrado | Doble | Grave y largo — es el que se distingue con ruido de almacén |
| Línea añadida | Muy corta | El más discreto de los tres |
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